Si al hacer un envío de paquetería te han hecho un ajuste de kilos, es probable que te hayan justificado el sobrecargo en el precio diciendo: “las medidas del sórter de la agencia no se corresponden con las medidas indicadas en su envío”. En esos momentos, es posible que te hayas preguntado qué es un sórter

Un sórter no es ni más ni menos que un sistema de clasificación que permite organizar y direccionar de manera automatizada un gran volumen de cajas, sobres, etc. 

Cómo funciona un sórter

Casi todos los sistemas de sórter se componen por una serie de raíles o cintas transportadoras que van desplazando y desviando las unidades en función de su destino, su peso, sus dimensiones o un sin fin de variables más. 

Aunque cada agencia tiene sus propios métodos y sistema, lo general en el sector de la paquetería es contar con un sórter que organice todos los paquetes que llegan a un centro logístico en función de su destino. A lo largo del proceso, la máquina también mide, pesa y comprueba el volumen del paquete gracias a un sistema de balanza que lleva incorporado. 

Los datos que obtiene el sórter se comparan de forma automática con los que se han introducido al contratar en envío. En el momento en el que ambos datos no se corresponden se notifica un desajuste, que puede derivar en el tan temido ajuste de kilos, por el que las agencias suelen cobrar un suplemento sobre el precio del envío.

Cómo evitar un ajuste de kilos

Para evitar un ajuste de kilos, lo más recomendable es indicar a la hora de hacer el envío unas medidas ligeramente superiores a la reales. También es recomendable embalar correctamente el paquete, evitando los paquetes irregulares y utilizando cajas en buen estado.

También es importante que midas y peses tu paquete una vez que ya esté embalado, incluyendo todos los materiales de acolchamiento o protección como papel de burbujas.